Grupo de abejas que se forma para abandonar un panal, cuando este ya no tiene espacio para continuar reproduciéndose y acopiando miel. Cuando ocurre este fenómeno, generalmente en primavera, una parte de la población del panal se instala inicialmente en algún lugar cercano, mientras algunas abejas se dedican a la búsqueda de un lugar apropiado para crear y desarrollar un nuevo panal.
A pesar de las definiciones de los diccionarios, que generalmente se ocupan de las abejas, hay otros insectos que forman enjambres, tales como algunas especies de hormigas, mariposas y langostas.
Por extensión de significado, enjambre se emplea también a grupos de personas que se aglomeran: un enjambre de reporteros rodeó al ministro. Y el novelista peruano Jaime Bayly describe a uno de sus personajes buscando un lugar donde aparcar en medio de un enjambre de vehículos estacionados.
La palabra proviene del latín exāmen, que Cicerón y Virgilio emplearon ―como nosotros― como colectivo de abeja, pero también como ‘manada de animales’, y Plinio, como ‘cardumen de peces’. Más adelante, el escritor cristiano Arnobio la usó en sentido figurado al referirse a exāmen malorum ‘multitud de males’.
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